Mauricio Rajmín Borezstein nació el 27 de abril de 1927.
El 11 de enero de 1996 fallecía quien renovaría el lenguaje del humor político en la Argentina, el actor y comediante.
En 1957 se inicia en la televisión en Caras y Caretas –Canal 7–, aunque su humor aún no tomaba como eje la política.
Con un impecable gusto por el buen humor afilado y crítico de una realidad argentina transcurrida en varias décadas, un hombre supo ser al mismo tiempo capocómico e historiador.
Siempre tuvo humor reflexivo, irreverente y a la vez respetuoso de las instituciones. Los gobiernos constitucionales desde Frondizi a 0Campera fueron, según Tato, tiempos de completa libertad. Todo lo contrario de los gobiernos militares, desde Aramburu hasta Videla, donde había que cuidarse. En 1974, un Secretario de Prensa de Isabel Perón lo mandó a sacar del aire, aprovechando la excusa del duelo por la muerte del líder. Una década después, en 1987, otro funcionario, pero radical, consideraría que los chistes de Tato no eran convenientes en tiempos de elecciones y no le renovaron el contrato hasta 1989. No fue un chistoso más. Supo utilizar su inteligencia para construir un personaje que decía lo que nadie se animaba a expresar, ensamblando su viveza con la crítica dura hacia los políticos y la manera de ser de los argentinos. Fue un clásico de los domingos; por sus programas desfilaron famosos y políticos. Pocos se salvaron de ser mártires de las palabras de Tato y de las risas de los argentinos. Hasta el día de hoy se recuerdan sus famosas frases:No culpe al espejo quien tiene la cara fea“ "El que sabe, sabe y el que no es jefe", "Vivir se puede pero no te dejan" y "Así que mis queridos chichipíos, la neurona atenta, vermouth con papas fritas y ¡¡¡GOOD SHOW!!!...," entre otras. El humorista político y actor gozó de popularidad televisiva con "Tato siempre en domingo", un éxito que emprendió en 1961; luego le siguieron los siempre recordados "Tato de América" (1992) y "Good Show" (1993), entre otros. después de su muerte, el 11 de enero de 1996,sus tres hijos decidieron ponerlo nuevamente en pantalla. Ellos mismos se ocuparon de recolectar el material, y salió al aire "La Argentina de Tato"
Decirlo todo, en una sola frase, que a su vez no diga nada. Tato habló cuando muchos otros callaban, un privilegio que solo gozan los que no hablan del todo en serio.